CienciaComunicaciónNeuronas espejo y Comunicación No Verbal

Las neuronas espejo y la Comunicación No Verbal II

Seguimos analizando las neuronas espejo, como ya hicimos en la primera parte de este post.

El descubrimiento de las neuronas espejo.

Estas neuronas espejo fueron descubiertas en el laboratorio de Giacomo Rizzolatti, en Italia. Los investigadores buscaban identificar qué zonas del área pre-motora se conectaban cuando el primate hacia un gesto. Observaron que se activaban las mismas áreas tanto cuando el mismo primate realizaba la acción, como cuando simplemente la observaba en otro primate y hasta cuando la veía en un ser humano.

Todos conocemos la sensación de cuando miramos a niño sonreír: automáticamente se nos dibuja la misma sonrisa en la cara. Nuestro instinto es dirigir toda la biología en la misma dirección. Lo que nos ocurre viendo películas u observando un bostezo son claros ejemplos de las neuronas espejo.

Las emociones se reflejan en nuestro cuerpo, y muy claramente en nuestro rostro. Lo más impactante, es que influyen en cada ser humano e incluso en cada mamífero que tengamos cerca. Un fruncimiento de ceño puede aumentar la frecuencia cardíaca de la persona que nos está viendo. Una expresión de miedo puede activar el cortisol de nuestro interlocutor. Todo esto es a causa de las neuronas espejo.

Las réplicas en nuestro entorno.

Como ejemplo simple, cuando predomina el estrés en nuestro interior, se refleja en nuestro rostro y en nuestro cuerpo. Por lo tanto, respiramos de manera más superficial. Esto activa en exceso la musculatura auxiliar respiratoria, que provoca que segreguemos cortisol y que todo nuestro cuerpo esté en estado de alerta.

¿Quiere esto decir que si yo estoy estresada, mi hijo estará en el mismo estado de estrés simplemente viéndome a mí? Correcto. A través de las neuronas espejo todo el cuerpo de nuestro hijo activará el estado de estrés y alarma, y segregará cortisol igual que nosotros. Aunque él no tenga motivos, ni causas para ese estrés. 

Este artículo no ha sido hecho para juzgarnos. Todos hemos pasado por épocas de estrés, ira, tristeza, miedo… Todas ellas son emociones que forman parte del ser humano y que debemos aceptar. No obstante, es muy importante darnos cuenta de qué emitimos corporalmente con estas emociones y cómo afecta directamente a la salud de nuestras personas más cercanas.

Utilizar las neuronas espejo para un buen fin.

En mi trabajo como fisioterapeuta utilizaba las neuronas espejo como una herramienta de trabajo más. Era consciente de que si sonreía (como decíamos en el post anterior) activando el orbicular de los ojos, a mis pacientes se les activaban los mismos músculos. Se les estimulaban las mismas áreas de disfrute espontáneo, y segregaban hormonas de la felicidad, aunque ellos no estuvieran sonriendo. Mis pacientes eran felices internamente por el simple hecho de verme sonreír.

Teniendo en cuenta que como simple hecho de ser seres humanos nos es imposible no comunicarnos, el conocimiento de las neuronas espejo es una herramienta potentísima para cualquier ámbito de nuestra vida. Como terapeutas, padres, actores, educadores… Como personas que conviven y trabajan con otras personas es imprescindible que conozcamos esta información y la usemos con consciencia. 

Podemos crear en nuestro interlocutor las emociones que queramos. ¿Qué queremos transmitir? ¿Cuál es el efecto que queremos tener en nuestros seres queridos?

“Sé el cambio que quieras ver en el mundo.”

Mahatma Gandhi

Bibliografía:

  • Rizzolatti G, Craighero L. The mirror-neuron system. Annu Rev Neurosci. 2004;27:169–92.
  • Gallese V, Keysers C, Rizzolatti G. A unifying view of the basis of social cognition. Trends Cogn Sci. 2004;8(9):396–403.
  • Hussey E, Safford A. Perception of facial expression in somatosensory cortex supports simulationist models. J Neurosci. 2009;29(2):301–2.
  • Peacen A, Peacen B. El lenguaje del cuerpo. España: El circulo de lectores;2006.
  • Goldman AI, Sripada CS. Simulationist models of face-based emotion recognition. Cognition. 2005;94:193–213.
  • Fernandez-Abascal E. Emociones positivas. Vol 1. 3ª ed. Madrid:Piramide; 2013.
  • Watzlawick P. El lenguaje del cambio. Técnica de comunicación terapeutica. 2ª ed. Barcelona: Herder;2012

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