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Tu cuerpo habla

Nuestro lenguaje corporal afecta a la salud de nuestro entorno

¿Somos conscientes que nuestra comunicación no verbal afecta a la salud de las personas que tenemos delante?

En el post anterior hemos visto el resultado de la expresión emocional en nuestro organismo. Pero existe algo más impactante, si cabe, el efecto de la expresión emocional en las personas de nuestro alrededor.

Mis formaciones y mis investigaciones se centran en esta dirección. En como cualquier movimiento altera el sistema nervioso y la biología del entorno. Somos seres sociales que el entorno afecta más de lo que nos pensamos. Como el lenguaje corporal de nuestros compañeros de trabajo nos afecta directamente a nuestra salud. Como una expresión emocional de alguien estimula los mismos patrones en mi cuerpo.

¿Cómo puede ser eso cierto? El fascinante descubrimiento de las neuronas espejo pudo explicar este fantástico suceso. En nuestro cerebro existen un tipo de neuronas, llamadas neuronas espejo o mirror neurons que nos permite comprender directamente el significado de las acciones y emociones de los que nos rodean mediante una réplica o simulación.  Cuando estamos presentes delante de una acción o emoción de otra persona, nosotros podemos experimentar emociones similares.

Estudios con pruebas de neuroimagen han comprobado como la información visual relacionada con las emociones de otros se procesa en las mismas estructuras neurales víscero-motoras que determinan la experiencia emocional del observador. Es decir, sentimos la misma emoción, existe la empatía a causa de una réplica de nuestro cuerpo con la persona que tenemos presente. Esta activación de dicha red neuronal ocurre aunque las emociones de las personas que tenemos delante sean imaginadas o realizadas a conciencia, es decir que no sean espontáneas, el efecto en el observador es el mismo.

Su descubrimiento fue en el laboratorio de Giacomo Rizzolatti, en Italia. Querían conocer qué zonas del área pre-motora se conectaban  cuando el primate hacia un gesto. Observaron que se activaban las mismas áreas, cuando el primate realizaba la acción, cuando simplemente la observaba en otro primate y hasta observarla en un ser humano.

Todos conocemos la sensación de cuando miramos a niño sonreír, automáticamente se nos dibuja la misma sonrisa en nuestro rostro, nuestro instinto es dirigir toda la biología en la misma dirección. Lo que nos ocurre viendo películas o observando un bostezo son claros ejemplos de las neuronas espejo.

Las emociones se reflejan en nuestro cuerpo y muy claramente en nuestro rostro, aunque lo más impactante es que influye en cada ser humano e incluso en cada mamífero que tengamos cerca. Un fruncimiento de ceño puede aumentar la frecuencia cardíaca de la persona que nos esté viendo. Una expresión de miedo puede activar el cortisol de nuestro interlocutor. Todo esto es a causa de las neuronas espejo.

Como ejemplo simple, cuando nos predomina el estrés en nuestro interior, se refleja en nuestro rostro y en nuestro cuerpo. Por lo tanto, se respira de manera más superficial. Predomina el patrón respiratorio superficial activando en exceso la musculatura auxiliar respiratoria, segregaremos cortisol y todo nuestro cuerpo estará en estado de alerta.

¿Con esto quiero decir que mi hijo estará en el mismo estado de estrés simplemente viéndome a mí?

Correcto. A través de las neuronas espejo todo el cuerpo de nuestro hijo se activará en estado de estrés y alarma, además de que segregará el cortisol igual que nosotros. Aunque él no tenga motivos, ni causas para ese estrés. Simplemente observando a uno de sus cuidadores en ese estado se realizará una réplica a nivel corporal, tanto interna como externa.

Este artículo no sirve para juzgarnos, todos hemos pasado por el estrés, la ira, la tristeza, el miedo, etc. Son emociones que forman parte del ser humano y debemos aceptarlas. No obstante, es muy importante darnos cuenta de qué emitimos corporalmente con estas emociones y cómo afecta directamente a la salud de nuestras personas más cercanas.

En mi trabajo como fisioterapeuta utilizaba las neuronas espejo como una herramienta de trabajo más. Era consciente de que si sonreía, recordemos del post anterior que ha de ser una sonrisa activando el orbicular de los ojos, la llamada sonrisa de Duchenne, a mi paciente se le activaba los mismos músculos, se estimulaban las mismas áreas de disfrute espontaneo, y segregaba las hormonas de la felicidad, aunque el paciente no estuviera sonriendo.

Mi paciente era feliz internamente por el simple hecho de verme sonreír.

Teniendo en cuenta como simple hecho de ser seres humanos nos es imposible no comunicarnos, el conocimiento de las neuronas espejo es una herramienta potentísima para cualquier ámbito de nuestra vida. Como terapeutas, como padres, como actores, como educadores, como personas que conviven y trabajan con otras personas es imprescindible que conozcamos esta información y la usemos con consciencia. Podemos crear en nuestro interlocutor las emociones que queramos. ¿Qué queremos transmitir? ¿Cuál es el efecto que queremos tener en nuestros seres queridos?

 

“Sé el cambio que quieras ver en el mundo” (Mahatma Gandhi)

 

 

Bibliografía:

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