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Tu cuerpo habla

La sonrisa da vida

sonrisa

¿Sabías que sonreír crea efecto directo en tu salud?

A todos nos gusta sonreír, anhelamos esa sensación que nos crea en todo nuestro organismo cuando sale una sonrisa o una carcajada. A causa de querer sentir ese efecto, el ser humano busca constantemente estímulos externos que le hagan activar esos músculos para poder sentir una vez más esa gran emoción. La música, el baile, un buen libro, una película que te erice cada vello de tu cuerpo, una buena conversación o simplemente admirar a tu bebé puede hacerte sonreír.

¿Pero de verdad somos conscientes del efecto bioquímico que produce en nuestro cuerpo?

Cada vez que realizamos lo que se le denomina la “sonrisa de Duchenne”, es decir, activando el músculo cigomático mayor (músculo de la cara situado en la mejilla) y los músculos orbiculares de los ojos (músculos que se sitúan alrededor de los ojos), se activan regiones anteriores del cerebro, típicas del disfrute espontáneo.

Aunque lo que nunca nos han explicado, es que aunque no estimules esos músculos de una forma espontánea, si fuerzas la realización de la sonrisa, siempre y cuando se implique el orbicular de los ojos, se activan las mismas regiones cerebrales.

Podrías plantearme la pregunta, Irene, ¿me estás diciendo que si fuerzo la sonrisa, forzando la activación de esos músculos mi cerebro se creerá que es feliz? Efectivamente. Existen patrones similares en la fisiología de una persona cuando hay una expresión emocional espontánea, en comparación con la realizada de manera voluntaria.

Es decir, una sonrisa o una expresión de emoción positiva, aunque no sea espontánea, puede activar los mismos patrones fisiológicos y neuronales que una sonrisa real. Sentimos lo mismo cuando la sonrisa es real y cuando no lo es. Aunque no es válida la sonrisa forzada, si no se activan los músculos orbiculares de los ojos.

¿Es engaño? No. Es ciencia. Nuestro cuerpo es súper potente. Nuestro cuerpo es capaz de hacernos sentir cosas magnificas por sí mismo. No necesita nada más. Es un laboratorio químico ambulante capaz de hacer maravillas.

La expresión emocional positiva crea emociones positivas en nuestro organismo. Está comprobado que las emociones positivas reduce el riesgo de padecer patologías cardíacas, respiratorias e infecciosas. Un aumento de emociones positivas fortalece el sistema inmunitario y disminuye el riesgo de tener obesidad. Además, la risa estimula los analgésicos naturales, las endorfinas, ayudando a aliviar el estrés y a curar el cuerpo.

La sonrisa forma parte de un idioma universal. Como algo tan simple y tan fácil de realizar puede crear tanto.

“Son necesarios unos cuarenta músculos para fruncir el ceño, pero sólo alrededor de quince para sonreír” NOSOTROS DECIDIMOS

Bibliografía:

Ekman P. El rostro de las emociones. Barcelona: Editorial RBA; 2015.

Fernandez E. Emociones positivas. Vol 1. 3ª ed. Madrid:Piramide; 2013.

Darwin, C. La expresión de las emociones.1a ed.España: Editorial Laetoli;2009.

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Frank MG, Ekman P. Physiological Effects Of The Smile. Directions in Psychiatry. 1996. p. 1–8.